El monte
El bosque o el monte como comúnmente se le denomina, precisa para su desarrollo especialmente humedad y esto es bastante frecuente por estas latitudes. Los vientos no son excesivamente fuertes y la tierra no es muy permeable, buenas condiciones para su desarrollo.
La superficie forestal de Viloria es de ciento noventa y una hectáreas, lo que supone más de la cuarta parte de la superficie de su jurisdicción.
Una zona bastante considerable es de chaparros y algunas hayas. Los chaparros sirven para el consumo de leña a los habitantes de Viloria, que cada año cortan una zona de la cual sacan tantas “suertes” o partes como vecinos hay, correspondiendo media suerte a viudos o viudas si la desean. La zona cortada, poco a poco y dadas las buenas condiciones se va repoblando de forma natural.
El resto del monte, es decir la mayor parte, está plantado de pinos cuya labor se realizó entre los años 1970 y 1972.
Su tamaño ya permite cortarlos al menos en parte, lo que supondrá para el ayuntamiento la única fuente de ingresos, ya que son prácticamente nulos los que recibe por otros motivos. Esto podrá aliviar un poco el estado de las arcas municipales que no es muy boyante.
La caza
Desde hace varios siglos existen documentos donde se dice que “Los montes de Valvanera y San Llorente arrojan grandes manadas de ciervos y jabalíes a los llanos de Villoria, poblados de caza menuda y perdices. En septiembre se cubre de codornices que sirven de entretenimiento y regalo a sus cazadores.”
Como consecuencia de ello son muy abundantes los perros de caza tanto de pluma como de caza mayor. Siendo en la actualidad más de 20 cazadores. El número de perros pasa de 30.

Pareja de perros “de muestra” a una codorniz.