Viloria de Rioja está situado a la izquierda, (al sur) de la carretera nacional 120 (Logroño – Vigo) sobre el kilómetro 59. Tiene entrada y salida desde dos puntos diferentes de esta carretera en forma de “V” distantes entre sí un kilómetro y medio aproximadamente.
El día 14 de diciembre del año 1914 fue aprobada la construcción del camino vecinal de un lado y el día 5 de abril del año 1915 se aprobó la construcción del camino del otro lado.
Por un acuerdo tomado con la Diputación de Burgos el día 6 de octubre de 1962, se autorizó la pavimentación de los dos lados. Para ello, cada vecino tuvo que aportar con sus carros la cantidad de piedra suficiente para poder empedrar veinte metros de cada lado del pueblo, de tal forma que al que le tocaba por un lado el lugar más cercano al pueblo, por el otro le tocaba el más alejado y así sucesivamente.

Luego esta piedra era picada por los picapedreros que, con sus pequeños martillos de mango largo y flexible, golpeaban sin cesar hasta que la piedra quedaba del tamaño adecuado. La primera capa eran piedras de unos diez centímetros, la segunda tenían un tamaño medio de unos cuatro centímetros y la última era de piedra muy pequeña. Después se echaba el alquitrán con unas calderetas y por último una fina capa de gravilla.
Teléfono
El teléfono público quedó instalado en 1963, previo acuerdo del pueblo con las autoridades competentes, el día 7 de julio de 1962. El privado se instaló en Septiembre de 1990, por ello cada vecino tuvo que pagar noventa mil pesetas (541 €) más la cuota por acometida.
Agua y luz
Las dos fuentes públicas “nuevas” se construyeron entre 1963 y 1964, al igual que el lavadero aunque éste no estaba en el proyecto, así se evitaba a las mujeres tener que ir al río a pasar frío durante los inviernos y además desplazarse a Quintanar de Rioja en verano por falta de agua en el río.
Las dos fuentes públicas, alimentadas por el río San Julián, se secaban en verano y los peregrinos se veían obligados a solicitar agua a los vecinos. Para solucionar este problema, solicité permiso al ayuntamiento para construir una fuente en la plaza con agua de la que teníamos en las casas, pagando yo todos los gastos. Consultado el pueblo, decidieron que el ayuntamiento pagaba las obras y yo compre la fuente, de hechura similar a la pila bautismal de Viloria, donde la tradición mantiene que fue bautizado Domingo García. Fue inaugurada el 12 de mayo de 1991.

El agua corriente comenzó a fluir por las casas en el 1976, evitando mucho trabajo a la vez que prestaba un gran servicio, aunque en el 2003 el agua de las casas analizada seguía dando como resultado, “No potable”
El alumbrado público se reformó y amplió en el año 1978. Hace poco mas de sesenta años, Viloria solo disponía de luz durante las noches y los días de fiesta, además era de 125 voltios y aportaba muy poca luz.
Cementar las calles
Las calles eran auténticos barrizales en invierno, son anchas, muy anchas, pero aun así, no se podía andar sin mancharse.

El problema quedó solucionado en el año 1982 quedando todas las calles cementadas. Para ello cada vecino tuvo que pagar una cantidad, que dependía de los metros que median sus propiedades colindantes a las calles y además el esfuerzo de todos los que cada día asistían a las “veredas” para picar, limpiar o echar cemento.
Premio de embellecimiento
Todo el trabajo realizado dio su fruto y así Viloria de Rioja obtuvo el primer premio de embellecimiento de la provincia de Burgos, dotado con dos millones de pesetas en octubre de 1982.